Tres deliciosos postres rápidos de hacer para esta Navidad

En Navidad es tradición tomar los turrones, mazapanes y demás dulces propios de las fechas. Pero muchos se empeñan en servir también tartas, pasteles e incluso un postre a mayores junto con el resto de los platos. Si en tu familia no personan el postre de cuchara por muchos otros que haya en la mesa, te ofrecemos tres ideas deliciosas que tienen como protagonista a la nata montada azucarada y que no te van a dar mucho trabajo extra.

Fresas con nata: Es un clásico que siempre triunfa, con niños y con adultos. Como además la temporada de fresas todavía no está en su momento fuerte, la mayoría de las personas no están todavía cansadas de tomar esta fruta, por lo que será muy bien recibida. Un postre clásico y que solo te tomará el tiempo de lavar y cortar la fruta, ya que la nata se puede añadir en el último momento en formato spray para que sea muy sencilla de aplicar.

La clave para que este postre triunfe está en la presentación. Usa copas adecuadas para servir las fresas con nata y cucharillas de rabo largo para que puedan llegar hasta el fondo. Se van a chupar los dedos y verán este postre como algo muy especial.

Flan con nata y nueces: El flan con nata es otro de los postres sencillos y clásicos de siempre pero que no dejan de triunfar. En esta ocasión, sirve el flan individual adornado con la nata en spray y con algunas nueces. Te sorprenderá el toque especial que las nueces darán al flan y lo rico que va a saber de esta manera.

Otra opción es hacer un flan en un molde de bizcocho redondo, desmoldarlo con mucho cuidado y adornarlo con la nata y las nueces formando una bonita corona. En el centro puedes colocar un adorno, como por ejemplo una ramita de muérdago, tan propia de estas fechas.

Chocolate con nata y canela: Puedes servirlo como postre o ya entrada la madrugada en Nochebuena o Año Viejo. Si sirves el chocolate muy caliente con canela y nata montada, será el mejor reconstituyente tras una noche de fiesta, de baile y de diversión ya sea en familia o ya sea en cualquier establecimiento.

El chocolate de madrugada es ya una tradición que en muchos hogares es tan imperdonable como el turrón o las uvas de fin de año.