¿Qué son y cómo se vacían las aguas grises y negras de una caravana?

La gestión de las aguas residuales genera dudas entre los recién llegados al sector del caravaning. Aunque el turismo itinerante seduce por su flexibilidad, independencia y conexión con la naturaleza, viajar con la ‘casa a cuestas’ conlleva una serie de responsabilidades. Antes de adquirir caravanas de segunda mano, seminuevas o de kilómetro cero, es recomendable entender qué son las aguas grises y negras y cómo deben vaciarse de forma legal y segura.

Las aguas grises o usadas engloban todas las aguas residuales de la ducha, el fregadero o la lavadora. Contienen suciedad y restos de jabón, por lo que su nivel de contaminación es bajo. El interés por su reutilización ha cobrado fuerza en los últimos años (por ejemplo, para llenar el tanque de inodoros).

Por su parte, las aguas negras o cloacales están formadas por los desechos altamente contaminantes del inodoro de la caravana o autocaravana. Se almacenan en un tanque especial de aguas residuales o cassette, alojado en la parte inferior del WC. Su gestión es más delicada, por ser esencialmente aguas fecales que contienen restos de orina y materia orgánica. Por tanto, existe un riesgo elevado de que presenten toda clase de bacterias y patógenos.

El vaciado de las aguas grises y negras debe realizarse en puntos autorizados, disponibles generalmente en camping y estaciones de servicio. En concreto, el tanque de las aguas usadas se vierte directamente al desagüe del área de servicio, tras posicionar el vehículo o remolque de forma que el grifo de salida se dirija a dicho sumidero.

Respecto a las aguas negras, el cassette en que se almacenan solo puede vaciarse en un punto de vertido específico para este tipo de residuos. Por su peligrosidad y potencial contaminación ambiental, su destino final no puede ser otro que la fosa séptica o la red de alcantarillado. Está prohibido verterlas en el sistema de drenaje pluvial o en espacios naturales.