Invertimos para el futuro

El chocolate, alimento predilecto de Moctezuma, Napoleón y otras figuras históricas

Figuras históricas como Napoleón, Guillermo III, María Antonieta o Moctezuma II están conectados por un alimento: el chocolate. El gusto de estas personalidades por el derivado del cacao no debería sorprender, pues hasta siglos recientes fue un manjar de reyes y los antiguos mayas lo utilizaban incluso como moneda de cambio. El bombon de frutas bañadas en chocolate del Rey Sol es un ejemplo de lo dicho.

Luis XIV y toda la corte de Versalles sentían pasión hacia el chocolate y muchas de sus innovaciones y modas relacionadas (el bombón, el chocolate caliente para desayunar, etcétera) son producto de este gusto acusado de la realeza francesa. Respecto al postre derivado de la palabra bon o «bueno», fue una creación del pastelero del Rey Sol, François Vatel.

Con la unión marital entre Luis XIV y María Teresa de Austria, la infanta española heredó algo más que territorios y bienes: un baúl rebosante de chocolate fue su regalo de bodas. Huelga decir que la afición por este alimento se transfirió al resto de noblezas europeas.

Antes que cualquier monarca del Viejo Mundo, el emperador Moctezuma Xocoyotzin o Moctezuma II tomaba alrededor de cincuenta tazas de cacao líquido al día. El entusiasmo del monarca azteca por el chocolate era compartido por sus coetánios mayas y olmecas.

A su regreso, las tropas del conquistador Hernán Cortés introdujeron este y otros alimentos en suelo europeo, donde siglos después se ganarían el corazón del militar y estadista Napoleón Bonaparte. Para restablecer las energías, el francés afrontaba las batallas con una porción de chocolate, el mismo dulce que compartía con sus generales.

Durante la reforma del palacio de Hampton Court, los monarcas Guillermo III de Inglaterra y la Reina María II se aseguraron que destinar toda una cocina a la creación de chocolates. Por su parte, se cree que María Antonieta incluía esta delicia en todas sus comidas; endulzaba con ella incluso sus medicinas.

Salir de la versión móvil